Viña Meli es el sueño volviéndose realidad de Adriana Cerda y sus hijos. Adriana es una destacada enóloga nacional pero que siempre ha querido mantener un bajo perfil. Le ha tocado recorrer Chile buscando las mejores uvas y asesorando viñas por 30 años. Siempre quiso tener su proyecto propio, por eso, cuando pudo comprar un pequeño predio en un lugar del que estaba enamorada, no lo pensó. Luego, su hijo mayor, quien se había dedicado por unos años a la comercialización de vinos entro al proyecto para darle un poco mas de fuerza.
Hoy cuentan con 13 hectáreas de tierra en el secano costero. Viñas de 60 años de carignan, probablemente el primer carignan plantado en Chile, y riesling todo en el Valle de Loncomilla.
Meli significa “cuatro” en Mapudungun, el idioma de los Mapuches, los nativos de Chile. En primera instancia se selecciono el nombre “cuatro” por ser un proyecto familiar de Adriana y sus tres hijos, pero luego se añadieron significados trascendentales al nombre como los 4 elementos de la naturaleza.
El logo esta basado en la cruz andina, que se puede encontrar en distintas formas en las poblaciones indígenas andinas de Latinoamérica. Viene de la Chakana que significa “puente cósmico”.
Este puente representa lo que Adriana trata de hacer con sus vinos. Quiere hacer vinos que sean la expresión natural del terroir y de las energías que lo afectan. Y como familia, queremos disfrutar de todas las etapas de este proyecto.

